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| Fotografía tomada del portal CERES Red Digital de Colecciones de Museos de España |
jueves, 26 de diciembre de 2013
Lápida de Julia Medika
lunes, 21 de mayo de 2012
Medalla de José Mexía Lequerica
Para recordar esta efeméride, se encarga la medalla a
Aniceto Marinas, máximo representante, junto a Mariano Benlliure, de la
escultura española de su tiempo. sábado, 5 de mayo de 2012
Sala de Prehistoria del Museo de Cádiz (y V)
domingo, 22 de abril de 2012
Sala de Prehistoria del Museo de Cádiz (IV)
domingo, 1 de abril de 2012
Sala de Prehistoria del Museo de Cádiz (III)

Vitrina III
La tercera vitrina está dedicada a un conjunto -un ajuar funerario- encontrado en el dolmen de Alberite (Villamartín). En una esquina de la vitrina hay una foto del yacimiento, que nos ilustra acerca de la disposición de los ortostatos que forman una galería hacia la cámara funeraria. El dolmen está situado en un valle, entre la sierra gaditana y la cuenca fluvial del río Guadalete.
Las piezas que se exponen tienen gran importancia tanto como conjunto -como muestra de la posición destacada de sus poseedores-, como individualizadas, ya que cada una tiene aspectos muy interesantes.
Es destacable el prisma de cristal de cuarzo, resultado de la conservación de un objeto bello, curioso, que aunque parezca trabajado no tiene talla sino que es natural, procedente de otra zona geográfica más distante y posiblemente, como en la actualidad, conservado también por atribuirle algún tipo de poder.
Otras piezas importantes son; la piedra ídolo que nos habla de un culto betílico, el molino que in situ fabricaba el ocre para pintar el suelo e incluso los huesos o los collares de variscita. Estos últimos fueron noticia en diciembre de 2010, ya que se puso en marcha un proyecto europeo para arrojar luz sobre la procedencia de este mineral y el camino que recorrió a lo largo de toda Europa. En España hay pocos yacimientos, los más cercanos de Villamartín están situados en la Sierra de Huelva.
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Bibliografía:
Alonso de la Sierra Fernández, Juan. Museo de Cádiz. Sala de Prehistoria. Cuaderno de Difusión. Junta de Andalucía. Consejería de Educación y Ciencia. Consejería de Cultura.
viernes, 9 de marzo de 2012
Sala de Prehistoria del Museo de Cádiz (II)
En la segunda vitrina, correspondiente al Neolítico, se aprecia a simple vista un cambio considerable. Nos encontramos con materiales cerámicos y recipientes que nos hablan de una evolución de las sociedades que no solo cazan, sino que recolectan y que todos esos productos -así como los excedentes- hay que guardarlos y conservarlos. Estos excedentes son la base del comercio.
Además de la nueva forma de trabajar la piedra, basada en el pulimento (son admirables las hachas que se exponen en esta vitrina como ejemplos de esta práctica, por su tamaño y realización), llama mucho la atención los recipientes cerámicos y sus distintos tamaños. Éstos indican la función a cumplir por el recipiente; los de mayor tamaño son destinados a almacenaje. La estrechez del cuello y boca en una vasija nos indica que guardará líquidos, y las asas, sirven tanto para manejarla como para colgarla.
Las más pequeñas, como una vasija de asa pitorro, contendría líquido también, pero para uso inmediato.
Incluso en esta pieza, ya que está colocada sobre un expositor, se puede contemplar cómo la parte de abajo está negra, evidencia de haber estado en contacto con una superficie caliente para calentar el líquido.
La decoración que podemos ver en alguna vasija en engobe rojo “a la almagra”, además de su vistosidad, cumplía una labor de consistencia y aislamiento. Estas piezas halladas en cuevas de la sierra gaditana (Benaocaz), nos indican que se encontraban en un lugar de almacenaje para facilitar la conservación de los productos.
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Bibliografía:
Alonso de la Sierra Fernández, Juan. Museo de Cádiz. Sala de Prehistoria. Cuaderno de Difusión. Junta de Andalucía. Consejería de Educación y Ciencia. Consejería de Cultura.
lunes, 20 de febrero de 2012
Sala de Prehistoria del Museo de Cádiz (I)

La primera vitrina con los materiales más antiguos nos sitúa en el Paleolítico Inferior con niveles achelenses. Para esta etapa fue muy importante el yacimiento portuense de El Aculadero, origen de algunas piezas, zona que se ha perdido por la construcción de Puerto Sherry. La antigua laguna de la Janda y la actual laguna de Medina son otros yacimientos que aportan importantes materiales.sábado, 7 de enero de 2012
Estatuilla de Hércules Gaditano
Empezamos el año con una pieza controvertida que podemos admirar en el Museo de Cádiz. Recuerdo en estas líneas la conferencia que pronunció Ramón Corzo en noviembre de 2009, con motivo de ser esta estatuilla la protagonista de la pieza del mes y que tuvo al final su pequeña polémica al hablar de la datación de la pieza. No es para menos. Actualmente no hay acuerdo para fechar la pieza ya que algunos -entre ellos Ramón Corzo- la encuadran en el siglo V a.C. y otros en los siglos I-II d.C. Unos quinientos años de diferencia no es asunto baladí. Y está tan complicado el tema, que incluso en la página web del Museo de Cádiz, en esta pieza en concreto, su texto explicativo nos ofrece la datación del siglo I-II d.C. pero lo más curioso es que también incluye un audio sobre la pieza donde contradice al texto y fija su datación en el siglo V a.C.
Está hecha en bronce con la técnica de la cera perdida y tiene incrustaciones de plata en los ojos. Por todo el torso se aprecian hendiduras y trozos rectangulares que forman parte de numerosas restauraciones que tuvo la escultura en época antigua. La musculatura y el tipo de peinado que presenta, son algunas de las características que pudieran reforzar la datación más antigua que convertiría a la escultura en una obra griega. Según algunas imágenes que pudimos contemplar durante la proyección que suele ilustrar sus conferencias, dentro de las numerosas formas en las que se ha representado a Hércules, apareció una que posiblemente fuera idéntica a nuestra estatuilla, pero debido al estado en que ha llegado hasta nosotros -con el brazo derecho roto por debajo del hombro y faltando toda la pierna derecha- no podemos saber a ciencia cierta. Se trata del reverso de una moneda de Adriano en el que aparece Hércules portando en su mano derecha las tres manzanas del Jardín de las Hespérides y con la otra sosteniendo la maza apoyada en el suelo. Las piernas tendrían una abertura similar a la de un paso al caminar.viernes, 28 de octubre de 2011
Estatuilla fenicia
Este conjunto de bronces fenicios, fruto de un hallazgo casual en la década de los ochenta del pasado siglo en el entorno del islote de Sancti Petri, se ha convertido en uno de los más importantes referentes arqueológicos del Museo de Cádiz y sus piezas son demandadas para exposiciones por todo el mundo. Cronológicamente se sitúan en el siglo VII a.C., dentro de un contexto cultural fenicio.
Concretamente la que he seleccionado formó parte de la magnífica exposición “Argantonio, Rey de Tartessos” que en el año 2000 recorrió varias ciudades españolas. Este bronce representa a una figura masculina erguida en actitud de marcha frontal, vestida únicamente con un faldellín que le cubre hasta la rodilla, con una abertura al frente. Como Osiris, porta la corona Atef, que es la tiara que representa el alto Egipto, flanqueada por plumas. Bajo el pie que conserva, se puede apreciar el saliente destinado a sujetarla en un pedestal.
Nos encontramos con una iconografía egipcia para la representación de una divinidad identificada por Melqart debido a que apareció en las aguas que rodean el islote de Sancti Petri, lugar que tradicionalmente se ha interpretado como el enclave del templo de Hércules en Gadir. Probablemente sería una ofrenda a dicho templo, un exvoto que tendrían un uso ritual.
En la página web del Museo de Cádiz esta pieza aparece como una de las seleccionadas en el apartado "Obras singulares" y comenta el culto practicado en este santuario; ...lleno de elementos netamente fenicios. Uno de ellos era la ausencia de imagen propia del dios, cuyos atributos se personificaban en la iconografía de otras divinidades de tipo egipcio (Osiris) y sirio (Reshef). Melqart adquiere así un carácter funerario, similar al Osiris egipcio, como divinidad que muere y resucita. A decir del historiador romano Justino, la fama del templo gaditano se debía en buena parte a que conservaba las cenizas del cuerpo mortal de "Hércules".
La figura es de bronce macizo elaborado a la cera perdida. La técnica escultórica de la cera perdida es un proceso de fundición que sirve para obtener figuras en metal, generalmente bronce, por medio de un molde. Como el metal no se puede trabajar directamente en escultura, se necesita un molde que se elabora a partir de una figura hecha en cera. Esta figura se rodea con una gruesa capa de material blando que se solidifica. Una vez endurecido se mete en un horno que derrite la figura de cera, saliendo ésta por unos orificios creados al efecto -de ahí su denominación- y en su lugar se vierte el material fundido (colado) que adopta la forma exacta del modelo. Las figuras pequeñas, como este caso, pueden ser de bronce macizo, pero si la escultura fuera de mayor tamaño la técnica presentaría algunas variantes para que no tuviera mucho peso y disminuir la cantidad de metal en su realización.
Aunque me he centrado más en la técnica, durante la charla se trató desde el estudio tecnológico de las piezas hasta el análisis de las alteraciones que han sufrido, pasando por los tratamientos aplicados.
Ya me gustaría que todas estas charlas tan interesantes quedaran reflejadas con más propiedad en alguna publicación que recogiera todas las conferencias pronunciadas durante el año. Pero hasta que eso llegue, si llega, tendremos que conformarnos con estas anotaciones tomadas durante las conferencias y del material que ofrece el Museo de Cádiz y que, por lo menos, quede de esta forma constancia de ellas.
__________________Bibliografía
Inventario del Museo de Cádiz. Departamento de Arqueología.
Descripción de la pieza del mes. Museo de Cádiz.
Catálogo de la exposición "Argantonio, rey de Tartessos" Año 2000
domingo, 20 de febrero de 2011
Inmaculada del Cabildo Municipal
Dentro del ciclo de la pieza del mes del Museo de Cádiz, febrero nos ha deparado la grata sorpresa de descubrir un lienzo de una Inmaculada que se encuentra en la galería de la primera planta, en la antesala de Murillo. En esta ubicación pasa un poco desapercibida, pero en su conferencia Lorenzo Alonso de la Sierra ha reavivado la pintura y realzado esta obra.domingo, 30 de enero de 2011
Epitafio de gladiador
La pieza del mes de enero en el Museo de Cádiz, ha sido la lápida epigrafiada del gladiador Germano, comentada por mi buen amigo Eduardo del Pino, profesor titular de Filología Latina de la Universidad de Cádiz. En la conferencia, perfectamente estructurada, nos habló sobre su hallazgo, traducción y datación, y la importancia del mundo de los gladiadores en todo el imperio romano y evidentemente también en la Gades romana.
La lápida, datada en el siglo I d.C., fue hallada en 1932 por Pelayo Quintero Atauri, en las excavaciones que se practicaban en la zona de extramuros, cerca de la Fábrica Nacional de Torpedos, lugar por donde se extiende la antigua necrópolis gaditana. Se hallaron cuatro epitafios más en el yacimiento que descubrió un hipogeo fenicio sobre el cual se levantó un columbario romano.
La inscripción esta grabada sobre una placa de mármol blanco, de la que se conserva solo dos fragmentos de la parte superior. La completaban otros cuatro trozos que se han perdido, pero se conserva una fotografía de la pieza completa hecha en 1960.
La transcripción es la siguiente:
GERMANVS
SAMNIS IVL(ianus) XIIII
(nati)ONE GRAECA
ANNO(rum) XXX H(ic) S(itus) E(st)
Traducción:
Aquí yace
el Samnita Germano
de la escuela Juliana
que venció 14 veces
griego de nacimiento
muerto a los 30 años.
Esas breves líneas esconden una gran cantidad de datos que, conociéndolos, hacen que podamos comprender y apreciar este epitafio en toda su amplitud. Y esa fue la labor de Eduardo que, cumpliendo a la perfección con ese cometido, nos dio detalladas y amenas explicaciones que muy resumidamente expongo a continuación.
Samnita es un tipo de gladiador que tenía unas características propias en su atuendo de lucha; casco con visera, espada, escudo grande y protección en la pierna izquierda.
Juliano, por pertenecer a la escuela llamada Iuliana de gladiadores, que Julio César fundó en Capua, donde se preparaban a los luchadores que irían a combatir por los distintos anfiteatros.
Germano, no era su origen ni su verdadero nombre. Posiblemente se le pusiera como atractivo por las características luchadoras de esos pueblos que en el año 9 d.C. inflingieron una severa derrota a las legiones romanas de Publio Quintilio Varo en Germania.
En la Hispania romana la mayor concentración de espacios públicos donde se producirían combates de gladiadores se daba en la Bética. Dentro de las ciudades de primera categoría para estos espectáculos se encontraba Cádiz, con su anfiteatro, localizado según los dibujos de Wyngaerde en el siglo XVI y otros autores, en la zona comprendida entre las Puertas de Tierra y el barrio de Santa María. En aquella época todavía quedaban restos plasmados en el desnivel del terreno que fue utilizado como huerta, siendo conocida por la Huerta del Hoyo.
A pesar de las excavaciones arqueológicas que se han ido practicando por las zonas adyacentes, no se han localizado todavía sus restos. De todas formas habría sido casi totalmente desmontado para la utilización de sus piedras en otras construcciones durante la Edad Media.
Lo que sí parece evidente es que la nueva ciudad romana de Gades, edificada por Balbo, que contaba con un gran teatro –actualmente en excavación y uno de los más grandes del imperio- contaría también con un anfiteatro de similar categoría en el que se ofrecerían luchas de gladiadores y que nuestro personaje, Germano, lucharía en él. A su muerte se le grabó este epitafio.
Es imposible reflejar en este espacio la cantidad de interesantísimos datos que Eduardo fue desvelando; los distintos tipos de gladiadores que existían, el negocio tan fabuloso que generaban, las ganancias que llegaban a obtener tras los combates, las distintas escuelas...Pero no quiero dejar en el tintero algo que nos gustó especialmente por el trasfondo tan humano que encierra. Ya en el transcurso de su charla, Eduardo nos comentó que no era incompatible ser gladiador con la familia, de hecho casi la mitad de los epitafios estaban costeados por la mujer del gladiador o familiares. Un detalle conmovedor de esta lápida es que, posteriormente, algún allegado o familiar, grabó con un punzón las letras de la tercera línea -que son mucho más pequeñas que el resto y su grabado menos profundo-, que indican su verdadera nacionalidad, con la intención de que se conociera y no se perdiera el verdadero origen de este luchador; de nación griega. Y lo consiguió.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Inmaculada (Francisco Rizzi)
Hoy, en el ecuador de la octava de la Inmaculada, quiero traer una obra alusiva a esta festividad. De las muchas obras de arte que existen en Cádiz sobre esta iconografía, he elegido este cuadro que se expone en el Museo de Cádiz. Se encuentra en la sala dedicada al barroco español y es la Inmaculada Concepción, pintada por Francisco Rizzi en su última época, hacia 1680.
Fui para hacerle la foto que subiría al blog y me encontré con el enorme hueco que deja en la pared su ausencia. Tendré que poner provisionalmente una foto de la obra perteneciente a un folleto informativo del Museo de Cádiz. Se me han adelantado. Quería comentar la calidad e importancia de esta pintura y ya como tarjeta de presentación, puedo decir que se encuentra dentro de una gran exposición, actualmente en Madrid, titulada “Pintura de los Reinos: Identidades compartidas en el mundo hispánico”, que refleja a través de más de un centenar de piezas la relación cultural de Europa, especialmente España, con los virreinatos americanos en los siglos XVI al XVII a través del lenguaje pictórico.
La muestra se puede visitar simultáneamente en el Palacio Real de Madrid y en el Museo del Prado, del 26 de Octubre de 2010 al 30 de Enero de 2011. Posteriormente se presentará en la Ciudad de México, en el Palacio de Cultura Banamex (Palacio de Iturbide), del 2 de Marzo al 30 de junio de 2011.
El Palacio Real de Madrid, como sede principal de la exposición, acoge la mayor parte de las obras (68) en tres ejes temáticos. La primera parte trata el estudio de la “la formación de un lenguaje común”; es decir, cómo se gestó la pintura española de los siglos XVI y XVII, nutrida principalmente de la italiana y la flamenca. En esta primera parte de la muestra es donde se encuentra ahora nuestra “Inmaculada Concepción". (1)
¿Cómo nos llega a Cádiz un cuadro de la escuela madrileña y de unas dimensiones tan considerables?
La respuesta es que este lienzo estuvo en el Museo Nacional de Pinturas, más conocido como Museo de la Trinidad por el edificio que lo albergaba, el convento de la Trinidad Calzada de Madrid, creado como consecuencia de la desamortización de Mendizábal en 1835. Por Real Orden, en 1836 se constituyó una junta que se encargaría de los objetos artísticos de los conventos desamortizados. Casi dos años después se dispuso organizar un Museo Nacional que reuniese las obras procedentes de los conventos desamortizados de Madrid y provincias limítrofes (posible origen de la obra que comentamos)
Tal era la cantidad de obras -en un primer inventario se contabilizaron algo más de mil setecientas- que se encontraban en realidad en una situación de almacenaje y, en muchos casos, de abandono. De hecho se perdieron para siempre casi la mitad de lo inventariado. Esta situación continuó hasta que en 1870 se suprimió este museo y se adscribieron sus fondos al Museo del Prado. En realidad solo se incorporaron una mínima parte, una selección. La mayoría se distribuyó por varios lugares de la geografía española, cediéndolas en depósito a museos provinciales, diputaciones, ayuntamientos, iglesias urbanas y rurales, Sociedades Económicas de Amigos del País, Ministerios e incluso particulares, lo que en muchos casos supuso también el descontrol y pérdida de otras tantas obras. (3)
En nuestro caso, la Inmaculada de Rizzi, tiene el número 238 del Inventario de repartos, y fue cedido al Museo de Cádiz en febrero de 1879. (4)
Desde aquí deseamos que sea admirado y valorado por miles de personas, y esperamos su vuelta para el próximo verano.
(2) Reseña biográfica. Museo de Cádiz.
(3) Hernando Carrasco, Javier. Las Bellas Artes y la revolución de 1868. Pág. 57. Universidad de Oviedo. Servicio de Publicaciones. Departamento de Historia y Artes.
(4) Catálogo del Museo Provincial de Bellas Artes de Cádiz. Pág. 105. Madrid 1964
domingo, 21 de noviembre de 2010
Cabeza de Germánico
En la sala de estatuaria romana del Museo de Cádiz, se exponen unas cabezas que se encontraron juntas en unas excavaciones realizadas en el Cerro del Castillo (Medina Sidonia) en 1960. Ante ellas, D. David Ojeda nos habló en concreto este domingo, ya que era la pieza del mes, de la cabeza de Germánico, aunque las tres están muy relacionadas. Comenzó con una clase práctica de cómo conocer qué personaje puede ser el representado cuando aparece solamente una cabeza y no tenemos más datos para poder identificarlo.
Primeramente, habría que ver el tipo de material utilizado, mármol blanco en este caso, pero de un grano fino. Este dato es bastante relevante porque probablemente proceda de una cantera romana. Pero vendría solo el material ya que la obra se realizaría en un taller asidonense. Estos talleres provinciales no acababan las obras con la perfección de los romanos, con notables descuidos y ahorro de trabajo en zonas fuera de la visión del espectador (por detrás de la cabeza, el pelo está muy poco tallado)
Otra información que podemos extraer de la pieza es que la parte de abajo del cuello indica que sería una cabeza para colocar en un cuerpo, posiblemente togado, ya que iría en el hueco que se deja para encajarla y que disimulan los pliegues de la toga. No se podría hacer esto si fuera una figura desnuda o heroizada, ya que la unión entre el cuello y el cuerpo sería imposible de disimular.
También nos enseñó a calcular, teniendo solo la cabeza, cuanto mediría la estatua completa. Se realizaría midiendo desde la terminación del flequillo hasta la barbilla y esa medida se multiplicaría, redondeando, por ocho. Por cierto que el flequillo, el pelo en general, tenía una forma de peinado concreta para cada personaje. En concreto Germánico, en todas sus esculturas, tiene un flequillo que forma un pico en su parte central, dirigiéndose a cada lado los mechones laterales.
La cabeza formaría parte, junto a las de Druso y Livia, de un grupo escultórico que representa a parte de la familia Julio-Claudia, la domus augusta, encargado por las élites provinciales en los primeros antecedentes del culto imperial y como propaganda de un programa político ideológico, ya que las figuras representadas formarían parte de una deseada sucesión dinástica.
lunes, 15 de noviembre de 2010
Leones guardianes
Sigo con la tarea de reflejar mis anotaciones de las conferencias que, gracias a los expertos de cada tema, nos han ilustrado sobre piezas arqueológicas del Museo de Cádiz antes de que tuviera abierto este blog. En enero de este año, la Dra. Inmaculada Pérez López, Profesora Titular de la Universidad de Cádiz, y autora del libro "Leones romanos en Hispania", nos habló de los Leones Guardianes de Sepulturas, siendo la pieza del mes uno de esos leones hispanorromanos con que cuenta el Museo de Cádiz y que se encuentra expuesto en una de sus salas. Primeramente hay que matizar o ampliar el título de la conferencia, que los ceñía a guardianes de sepulturas, para indicar que también se encontraban custodiando lugares importantes dentro de las ciudades. Los que proceden de sepulturas se colocaban por parejas a los lados de un monumento que se levantaba sobre la tumba de incineración.
Suelen aparecen como fruto de hallazgos casuales, sin un contexto definido, o reutilizados posteriormente y de esta forma han llegado hasta nosotros. Existe una gran concentración en el valle del Guadalquivir. En la zona sur y centro de la península es donde se han encontrado la mayoría de ellos. Por el norte no hay documentación hasta el momento.
La mayoría son esculturas hechas en piedra caliza -se conoce un ejemplar de mármol, en Mérida-, y podrían estar estucados para mejorar su apariencia. El pelo se puede encontrar trabajado de diversas formas. Una melena del tipo radial tiene un ejemplar encontrado en Cádiz, en Punta de Vaca, en las excavaciones llevadas a cabo por Pelayo Quintero Atauri, en las primeras décadas del pasado siglo. Es el más antiguo de los conservados en el museo. El de la fotografía es el que está expuesto en el Museo de Cádiz y procede de El Bosque.
La tipología de los leones responden a dos tipos bien diferenciados; el primero se encuentra echado sobre tierra y el segundo agazapado, echado por la parte delantera y levantado por la trasera. Son muy numerosos los que apresan la cabeza de una pieza con sus garras. La presa puede representar desde una cabeza humana hasta cabezas de carnero, ciervo o toro.
domingo, 24 de octubre de 2010
Dama de La Algaida
Este domingo, Manuel J. Parodi Álvarez nos deleitó con una conferencia en la que la pieza del mes, una terracota que representa una figura femenina sosteniendo un niño, fue la base para dar un recorrido por los antecedentes históricos de la zona del yacimiento –Santuario de La Algaida, (Sanlúcar de Barrameda)-, por las fuentes clásicas y por la simbología de la pieza, recurrente desde la Antigüedad. Apareció en la campaña de excavaciones practicada entre los años 1978 y 1984, donde apareció también el pebetero del que hablamos en el mes de mayo. Parece ser que la zona era un área sagrada a cielo abierto, un bosque sagrado. Su dedicación a una diosa femenina –Astarté posiblemente- y su relación con el entorno marítimo, como protectora de la navegación, explica este tipo de exvotos. El santuario, a juzgar por los numerosos materiales que se hallaron en él, pudo recibir culto desde el siglo V a.C. hasta el III-II a.C. y a esta pieza se le pueda aplicar igual cronología.
Esta estatuilla realizada en arcilla, con molde, de unos 21 cm. de alto, puede proceder de un taller occidental –sito en Cádiz o en la bahía- que satisficiera la demanda de exvotos. En Cádiz, recientemente, ha aparecido una pieza similar aunque partida –sólo se conserva la parte superior, correspondiente a ambas cabezas- y son prácticamente idénticas.
domingo, 26 de septiembre de 2010
Sarcófago antropoide femenino

Nos contó cómo fue una gran sorpresa hallar otro sarcófago y encontrarlo en un lugar –un solar de unos 2.000 m2 – en el que las correspondientes catas no indicaban la presencia de restos arqueológicos, ya que se constataba un subsuelo de arena limpia. Por eso ya actuaban las máquinas que retiraban el terreno para la cimentación del nuevo edificio y una de ellas fue la que partió la parte baja del sarcófago y lo encontró al mismo tiempo.
Tras una minuciosa limpieza, que se efectuó en el Museo, en el interior se encontraron restos del tejido que envolvió el cuerpo, un escarabeo representando un joven disparando con una onda y cinco colgantes con forma de cobra pertenecientes a una pulsera. También se hallaron unas pestañas de bronce y cuatro clavos del mismo material que pudieran cerrar una estructura de madera.
Sobre la forma de este tipo de sarcófagos, Corzo indicó que tienen un origen egipcio y mostró una serie de ellos, donde en la tapa además figuran unas inscripciones jeroglíficas. Éstas pedían que no se profanara -ya que no había nada de valor- y respetaran su descanso. Esta tradición la recogen también los fenicios ya que los dos sarcófagos gaditanos contenían un ajuar bastante escaso.
Los sidonios encargaron la realización de este tipo de sarcófago a los artistas griegos, más cercanos y seguramente más económicos. Resulta así un trabajo griego pero con las características egipcias; forma humana con el rostro del personaje. Lo que sí es muy singular es la decoración de la tapa, que tiene labrado además de la cabeza con un peinado típico de bolas jonio, los brazos –sujetando uno de ellos un alabastrón-, los pies y excepcionalmente también los senos, correspondientes a la figura femenina representada.
Con el aforo completo –nunca he visto cosa igual- y un gran ambiente en el Museo, se celebró así el particular aniversario del descubrimiento de una de las piezas más emblemáticas de la arqueología de Cádiz.
domingo, 19 de septiembre de 2010
Jesús descendido de la Cruz (Pedro de Campaña)
Estando a las puertas de un nuevo ciclo de conferencias sobre la pieza del mes del Museo de Cádiz -acto que me gusta reseñar en este blog- quiero que figuren también algunas obras que fueron tratadas antes de abrir “Arte en Cádiz” Esta pintura fue comentada en el Museo de Cádiz, en diciembre de 2009, por el Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla y autor del libro "Pedro de Campaña", Enrique Valdivieso González. Como experto en el tema, ilustró la conferencia con interesantes datos de la vida y obra del artista. Pedro de Campaña, flamenco de Bruselas, está documentado en Sevilla desde 1537. Su período más importante va de 1530 a 1560. Antes de aparecer la figura de El Greco, se le puede considerar como el mejor pintor de los que trabajaban en España en esa época. Es el que primero expresa sentimientos y plasma los primeros paisajes en la pintura sevillana. También en los retratos.
Continuó comentando nuestra obra, un óleo sobre tabla –toda su pintura es en tabla- destinada a la iglesia de Santo Domingo de Sanlúcar de Barrameda. La pintura se puede fechar en 1556 y fue un encargo del Duque de Medina Sidonia para el retablo mayor de su capilla funeraria. Era habitual esta temática de escenas de Pasión o Resurrección para las capillas funerarias. Esto nos hace reflexionar cómo los nobles además de gozar de una vida privilegiada, también a la hora de la muerte, querían reposar en un lugar dignísimo y con la celebración en dicha capilla de misas diarias por su alma.
Este es uno de sus últimos trabajos en Sevilla para la Casa de Medina. La obra debió permanecer en Sanlúcar de Barrameda hasta la desamortización.
Otros datos muy interesantes que Valdivieso aportó son los referentes a la entrada del cuadro en el Museo de Cádiz. Llegó en 1853 en un estado calamitoso. En 1874 se le practicó una pésima restauración. Parece en algunas zonas muy fregado -antiguamente se limpiaban con estropajo y jabón- pero afortunadamente en 2002 se restauró con gran acierto.
domingo, 30 de mayo de 2010
Pebetero
La Directora del Museo de Almería, Ana Navarro Ortega, nos habló este domingo en “la pieza del mes” del pebetero con forma de cabeza femenina hallado en La Algaida (Sanlúcar de Barrameda) en las excavaciones realizadas durante seis años (1978-1984) y concretamente en la zona del santuario. Realizada en arcilla, tiene unas medidas de 17 cm. de alto y 9 cm. de ancho. Está reconstruida en gran parte y hueca en su interior. Su cronología nos lleva a incluirla entre el siglo IV-III a.C.
La finalidad de estas piezas era en un principio de la quemadores de esencias o perfumes. Otros autores dicen que posteriormente pierden esa función y se convierten en piezas votivas. Son introducidas en la península con unos moldes que paulatinamente van cambiando y adaptándose a los gustos locales. En Cádiz han aparecido varios fragmentos de este tipo de piezas en contextos de hornos y en otros yacimientos como zona de necrópolis y en la Casa del Obispo.
Nos comentaba Ana Navarro, que sobre la cabeza se sitúa una cazoleta en forma de corona, a veces con decoración (espigas con frutos o aves enfrentadas) y que suelen aparecer en contextos sagrados. Las divinidades con las que pueden estar relacionados serían Astarté (fenicia) o Tanit (púnica). Al finalizar la conferencia, tras las preguntas y a modo de resumen, lo que sí parece claro es que estas piezas tienen bastante relación con la mujer, la fertilidad, las cosechas y las ofrendas hechas para que estos aspectos fueran favorables.
domingo, 25 de abril de 2010
Floristas (Joaquín Sorolla)
El Museo de Cádiz ha ofrecido hoy, en la pieza del mes, la oportunidad de conocer una obra de su importante pinacoteca; “Floristas” de Joaquín Sorolla. El encargado de la presentación de esta pieza ha sido el Profesor Fernando Pérez Mulet, que demostró su conocimiento sobre el pintor y su trayectoria –mostrando varias de sus obras- y sobre todo, lo que es muy de agradecer y que debe ser esencial en este tipo de conferencias: que trató y comentó la pintura en cuestión.El Profesor Fernando Pérez Mulet nos ha enriquecido esta información, añadiendo que en la tablita vemos a un Sorolla joven, conformando su estilo, en una etapa de formación previa que llevaba una vía que rompió a raíz de su estancia en Jávea y que deparó otra estética (luz levantina, blancos y azules, luminista) De todas formas, desde un inicio se comprueba cómo era un consumado técnico y conocedor de la estructura de un cuadro.
La temática es la propia de la pintura de este periodo. El costumbrismo está muy de moda porque la burguesía compra este tipo de pintura para decorar sus casas y disfrutar así cómodamente de unos sitios y ambientes que están distanciados de la ciudad y sin los inconvenientes para acceder a ellos.
Además la fotografía, que capta también esos ambientes, va muy unida a la pintura. De hecho el cuadro tiene una visión fotográfica, donde se puede apreciar unos 3 ó 4 metros de profundidad de foco. El pilar marca la distancia entre el brocal y el otro plano con las floristas. El emparrado está hecho con pequeñas pinceladas para indicar que hay una luz fuera que entra entre los pequeños huecos que deja e ilumina el cuadro con sus tonalidades.
Por último me interesó mucho saber que el cuadro una vez pintado, en 1891, fue presentado a una exposición gaditana y ese mismo año se compró con fondos provinciales para enriquecer el museo gaditano. Con él se completa una galería de artista locales y nacionales de gran nivel.
martes, 23 de marzo de 2010
Jarras almohades
El pasado domingo 21 de marzo, tuvo lugar en el Museo de Cádiz la conferencia correspondiente a la pieza del mes, tratando en esta ocasión sobre estas jarras que se encuentran en los fondos del Museo y que gracias a esta actividad se podrán contemplar durante un mes.Aparecieron en las excavaciones del Teatro Romano de Cádiz. El conferenciante, Fernando Amores Carredano, arqueólogo y profesor titular del Departamento de Arqueología y Prehistoria de la Universidad de Sevilla, disertó sobre los distintos tipos de envases cerámicos que a través de los siglos han servido para transportar el aceite y en concreto sobre este tipo de piezas almohades de las cuales se está empezando a profundizar.
De la conferencia, que me gustó mucho, aunque centrada totalmente en historia y yacimientos de Sevilla, me quedó la desilusión de que terminó sin hablar para nada del hallazgo de estas jarras en el Teatro Romano - cosa que en mi opinión era fundamental y que a todos nos interesaba conocer para aprender más de nuestro patrimonio -. Al terminar se le preguntó sobre el tema sin obtener una respuesta satisfactoria, pero gracias a que estaba entre el público uno de los arqueólogos protagonistas del hallazgo, pudo aclarar brevemente que se produjo en las excavaciones realizadas a finales de los años noventa y que aparecieron en el graderío del teatro, bajo el patio de una vivienda. Su datación las colocaba en el siglo XIV, ya que bajo éstas aparecieron otros hallazgos almohades del siglo XIII.
Posteriormente esto provocó un interesante debate que hace de estas conferencias una de mis citas favoritas para la mañana de un domingo de cada mes.
Moisés ante la roca de Horeb
En Cádiz he localizado dos versiones de la pintura de Murillo "Moisés ante la roca de Horeb", obra que se conserva en el Hospital...
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Empezamos el año con una pieza controvertida que podemos admirar en el Museo de Cádiz. Recuerdo en estas líneas la conferencia que pronunci...
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En este caso, esta obra que etiqueto como correspondiente al apartado de Detalles Interiores, conviene aclarar que está más interior qu...
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En Cádiz he localizado dos versiones de la pintura de Murillo "Moisés ante la roca de Horeb", obra que se conserva en el Hospital...











