domingo, 6 de junio de 2010

Bustos relicarios

La Hermandad de la Santa Caridad nos deleita cada año con un altar para el Corpus, donde se esmeran, como no podía ser menos, en buen gusto y en sacar sus mejores galas y tesoros para tan magno acontecimiento.
Ocupando todo el hueco de la puerta de entrada de la iglesia de San Juan de Dios, el de este año mostraba una colección importante de su patrimonio. Además del ostensorio de plata dorada decorado con pedrería, del siglo XVIII, a cada extremo de la mesa de altar se disponían los bustos relicarios en plata de San Dionisio y San Blas, fechados en 1787, piezas relevantes de la platería en Cádiz.

Su inclusión en este altar es muy acertada, ya que estos bustos relicarios eran objetos de pública exposición en el altar mayor de los templos respectivos durante la octava del Corpus y tomaban parte en las espectaculares procesiones celebradas para honrar el dogma eucarístico (1)
Originariamente el destino de estos bustos de plata, «bustos relicario», «cabezas» o «testas» como más frecuentemente aparecen citadas en los documentos de la época, era guardar una reliquia del santo al que representan consistente en un trozo de hueso de la cabeza (para los huesos del brazo se labraron otras piezas en forma de brazo, y para los de otras partes, simplemente relicarios en forma de caja, manifestador o armario, y muy raramente alguno en forma de dedo) Con el tiempo se labraron bustos con otras reliquias, o sin contener ninguna, simplemente como ornato (2)
(1) Criado Mainar, Jesús: “La tradición medieval en los bustos relicarios”
(2) Arco y Garay, Ricardo del: «Los bustos relicario”

domingo, 30 de mayo de 2010

Pebetero

La Directora del Museo de Almería, Ana Navarro Ortega, nos habló este domingo en “la pieza del mes” del pebetero con forma de cabeza femenina hallado en La Algaida (Sanlúcar de Barrameda) en las excavaciones realizadas durante seis años (1978-1984) y concretamente en la zona del santuario.

Realizada en arcilla, tiene unas medidas de 17 cm. de alto y 9 cm. de ancho. Está reconstruida en gran parte y hueca en su interior. Su cronología nos lleva a incluirla entre el siglo IV-III a.C.

La finalidad de estas piezas era en un principio de la quemadores de esencias o perfumes. Otros autores dicen que posteriormente pierden esa función y se convierten en piezas votivas. Son introducidas en la península con unos moldes que paulatinamente van cambiando y adaptándose a los gustos locales. En Cádiz han aparecido varios fragmentos de este tipo de piezas en contextos de hornos y en otros yacimientos como zona de necrópolis y en la Casa del Obispo.

Nos comentaba Ana Navarro, que sobre la cabeza se sitúa una cazoleta en forma de corona, a veces con decoración (espigas con frutos o aves enfrentadas) y que suelen aparecer en contextos sagrados. Las divinidades con las que pueden estar relacionados serían Astarté (fenicia) o Tanit (púnica). Al finalizar la conferencia, tras las preguntas y a modo de resumen, lo que sí parece claro es que estas piezas tienen bastante relación con la mujer, la fertilidad, las cosechas y las ofrendas hechas para que estos aspectos fueran favorables.

domingo, 23 de mayo de 2010

Imaginería de San José (V)


Parroquia de San José

Este templo fue edificado en 1787 como parroquia del núcleo urbano de extramuros que se empezaba a gestar. En esta iglesia encontramos dos imágenes de San José. El primero, de mármol, se encuentra en la hornacina de la fachada de la iglesia.

El obispo José Escalzo y Miguel llamó a Cosme Velázquez, autor de la imagen, para ejecutar las obras de esculturas y retablos de la nueva parroquia de San José. Todas se perdieron cuando incendiaron el templo en 1936.

El San José que está en el interior, preside el retablo mayor y es una obra genovesa de mediados del siglo XVIII. Como decía, el templo, incendiado en 1936, perdió todos sus retablos. Actualmente las imágenes que contemplamos en las naves están situadas en hornacinas y son en su mayoría de moderna factura, aunque hay algunas tallas antiguas de distinta procedencia. 

Además de la imagen josefina que nos ocupa -que estaba en Capuchinos-, el retablo mayor es del siglo XVII y estuvo en varios lugares; fue el primero que tuvo el Nazareno de Santa María, posteriormente, en el siglo XVIII, pasó a Capuchinos y ahora enriquece con su presencia esta sufrida iglesia de San José.

Oratorio de San Felipe Neri

Este oratorio perteneció a los filipenses y sus obras terminaron en 1719.Posteriormente, uno de los artistas que trabajó en su interior fue José Montes de Oca, que realizó los altorrelieves que hay a los pies del templo; la Epifanía y la Encarnación.

El grupo escultórico de la Adoración de los Magos, lo realizó en 1728, y nos muestra un San José que en segundo plano contempla los presentes que recibe el Niño.

Iglesia de la Conversión de San Pablo

En un retablo neoclásico -como todos los del templo, tras la profunda reforma de Torcuato Benjumeda en 1787- se encuentra este San José de escuela genovesa y de finales del siglo XVIII.

Como imagen para vestir, es destacable la colección de túnicas bordadas que posee, gracias al patrocinio que tenía sobre ella la Hermandad de Nuestra Señora del Sagrario de Toledo, propietaria del retablo y del San José.

Además, el retablo está enriquecido con dos pinturas, una en el banco que representa el tránsito de San José y otra en el ático donde figura la imposición del collar a Santa Teresa. Las pinturas son atribuibles Franz Xavier Riedmayer, pintor alemán que residía en Cádiz y que trabajó para importantes encargos en la ciudad a finales del setecientos.

Tránsito de San José

Imposición del collar a Santa Teresa

domingo, 25 de abril de 2010

Floristas (Joaquín Sorolla)

El Museo de Cádiz ha ofrecido hoy, en la pieza del mes, la oportunidad de conocer una obra de su importante pinacoteca; “Floristas” de Joaquín Sorolla. El encargado de la presentación de esta pieza ha sido el Profesor Fernando Pérez Mulet, que demostró su conocimiento sobre el pintor y su trayectoria –mostrando varias de sus obras- y sobre todo, lo que es muy de agradecer y que debe ser esencial en este tipo de conferencias: que trató y comentó la pintura en cuestión.
Miré en el catálogo del entonces Museo de Bellas Artes de Cádiz de 1952, realizado por D. César Pemán y Pemartín, Director del Museo, y en el catálogo del luego llamado Museo Provincial de Cádiz, que es una reedición del anterior. En ambos aparece catalogado con el número 431 como se puede ver arriba de la pintura, y con el título “Figuras bajo un emparrado”. La descripción del catálogo dice así; Dos mujeres arreglan flores en una mesa, una tercera tiene un niño en sus brazos, mientras un hombre da de beber a una caballería el agua extraída de un pozo. En primer término unos patos. Firmado: Sorolla 1891. T. 0,255 x 0,345 m. Interesante por su temprana época. A pesar de se pequeño tamaño y minuciosa factura revela ya un concepto y un modo de tratar en grande el asunto: el color del mayor interés para el estudio de la evolución del maestro valenciano.

El Profesor Fernando Pérez Mulet nos ha enriquecido esta información, añadiendo que en la tablita vemos a un Sorolla joven, conformando su estilo, en una etapa de formación previa que llevaba una vía que rompió a raíz de su estancia en Jávea y que deparó otra estética (luz levantina, blancos y azules, luminista) De todas formas, desde un inicio se comprueba cómo era un consumado técnico y conocedor de la estructura de un cuadro.

La temática es la propia de la pintura de este periodo. El costumbrismo está muy de moda porque la burguesía compra este tipo de pintura para decorar sus casas y disfrutar así cómodamente de unos sitios y ambientes que están distanciados de la ciudad y sin los inconvenientes para acceder a ellos.

Además la fotografía, que capta también esos ambientes, va muy unida a la pintura. De hecho el cuadro tiene una visión fotográfica, donde se puede apreciar unos 3 ó 4 metros de profundidad de foco. El pilar marca la distancia entre el brocal y el otro plano con las floristas. El emparrado está hecho con pequeñas pinceladas para indicar que hay una luz fuera que entra entre los pequeños huecos que deja e ilumina el cuadro con sus tonalidades.

Por último me interesó mucho saber que el cuadro una vez pintado, en 1891, fue presentado a una exposición gaditana y ese mismo año se compró con fondos provinciales para enriquecer el museo gaditano. Con él se completa una galería de artista locales y nacionales de gran nivel.

martes, 23 de marzo de 2010

Jarras almohades

Jarras almohades de transporte comercial de aceite

El pasado domingo 21 de marzo, tuvo lugar en el Museo de Cádiz la conferencia correspondiente a la pieza del mes, tratando en esta ocasión sobre estas jarras que se encuentran en los fondos del Museo y que gracias a esta actividad se podrán contemplar durante un mes.

Aparecieron en las excavaciones del Teatro Romano de Cádiz. El conferenciante, Fernando Amores Carredano, arqueólogo y profesor titular del Departamento de Arqueología y Prehistoria de la Universidad de Sevilla, disertó sobre los distintos tipos de envases cerámicos que a través de los siglos han servido para transportar el aceite y en concreto sobre este tipo de piezas almohades de las cuales se está empezando a profundizar.

De la conferencia, que me gustó mucho, aunque centrada totalmente en historia y yacimientos de Sevilla, me quedó la desilusión de que terminó sin hablar para nada del hallazgo de estas jarras en el Teatro Romano - cosa que en mi opinión era fundamental y que a todos nos interesaba conocer para aprender más de nuestro patrimonio -. Al terminar se le preguntó sobre el tema sin obtener una respuesta satisfactoria, pero gracias a que estaba entre el público uno de los arqueólogos protagonistas del hallazgo, pudo aclarar brevemente que se produjo en las excavaciones realizadas a finales de los años noventa y que aparecieron en el graderío del teatro, bajo el patio de una vivienda. Su datación las colocaba en el siglo XIV, ya que bajo éstas aparecieron otros hallazgos almohades del siglo XIII.

Posteriormente esto provocó un interesante debate que hace de estas conferencias una de mis citas favoritas para la mañana de un domingo de cada mes.

viernes, 19 de marzo de 2010

Imaginería de San José (IV)


Hospital de Mujeres 

Otro gran legado del obispo Lorenzo Armengual de la Mota para la ciudad de Cádiz. Un establecimiento de beneficencia, joya del barroco gaditano por varios motivos; la fachada, la escalera imperial, la capilla. En esta última podemos encontrar además un Greco, perteneciente a la colección particular del obispo.

La capilla es de planta de salón dividida en tres naves. En el primer retablo de la nave del evangelio se encuentra un Nacimiento, grupo escultórico de mediados del siglo XVIII y de escuela genovesa, donde se encuentra este San José que luce resplandeciente después de la profunda restauración que ha tenido toda la capilla.

Iglesia de Santiago

El San José de la iglesia de Santiago se encuentra ubicado en una hornacina del grandioso retablo mayor, obra de Alejandro Saavedra (siglo XVII). Concretamente se sitúa en la hornacina del primer cuerpo a la izquierda. Es una obra del siglo XVII y atribuible a José de Arce. Junto con las demás imágenes del retablo, forman un programa iconográfico sobre la familia de María.

Este templo, que en su origen fue una ermita dedicada a Santiago y de la cual tomó nombre uno de los primeros arrabales de la ciudad, fue reedificada a partir de 1635 convirtiéndose en la soberbia iglesia que podemos contemplar hoy. 

Catedral

Este San José, que se encuentra en un lateral de la capilla de San Juan Bautista de la Salle, cuenta con una característica sorprendente; es una obra dieciochesca de escuela sevillana, estofada y policromada, pero está repintada para imitar mármol.

Como la Catedral de Cádiz se empezó a levantar en 1722 -época de pleno esplendor comercial- y su construcción fue sufriendo los diversos avatares históricos y económicos, al final, de todos los retablos proyectados en mármol sólo se llegó a materializar uno. Ya en el siglo XIX, había que terminar la obra como fuera y también dotarla del lógico contenido religioso y artístico. Para ello se dispuso de obras de variada procedencia y otras encargadas expresamente.

Lo penoso es que algunas obras barrocas -no sólo este San José- sufrieran este repinte en blanco con unas miras supuestamente estéticas de igualar o intentar mostrar un entorno en el que debería haber predominado el mármol, tanto en arquitectura como en escultura, cuando las circunstancias económicas no lo permitieron. En la foto se aprecia cómo está latente el estofado, que parece querer salir de nuevo para mostrarse en todo su esplendor. 

Imaginería de San José (III)


Capilla de Nuestra Señora de La Palma

Corazón del barrio de La Viña y sede canónica de la Virgen de La Palma, intercesora de su barrio al detener, a pocos metros de la iglesia, el maremoto que sufrió Cádiz el 1 de noviembre de 1755.

La capilla tiene planta circular y en una hornacina se encuentra la imagen de San José, de escuela genovesa y de mediados del siglo XVIII.

Iglesia de Santa Catalina

Esta iglesia, antigua capilla de la V.O.T. de Capuchinos, es el único testimonio que queda del histórico Convento de Capuchinos, donde Murillo pintó su último trabajo. 
Edificado a mediados del siglo XVII, se mantuvo en pie hasta principios de los años 80 del pasado siglo. La dejadez en la que estuvo varios años y su inexplicable derribo, supone una de las pérdidas más lamentables del patrimonio gaditano.

La iglesia es de una nave y el San José se encuentra en una hornacina en el lado izquierdo. Es de escuela genovesa, de mediados del siglo XVIII
Parroquia de San Lorenzo

Edificio construido por iniciativa del obispo Lorenzo Armengual de la Mota como ayuda de parroquia para el barrio de la Viña.

Este obispo tuvo mucho que ver en la creación de importantes edificios religiosos en Cádiz y en el enriquecimiento artístico del barrio de San Lorenzo.

La imagen de San José se encuentra en el crucero, en un magnífico retablo barroco, situado en el colateral del lado de la epístola. Es de escuela genovesa, de mediados del siglo XVIII.

Moisés ante la roca de Horeb

En Cádiz he localizado dos versiones de la pintura de Murillo "Moisés ante la roca de Horeb", obra que se conserva en el Hospital...