martes, 29 de junio de 2010

Pinturas del Carmen

En la iglesia del Carmen, en los muros de los arcos de entrada a las naves laterales hay una serie de cuadros dieciochescos sobre la vida de San Juan de la Cruz. Los pintores han recurrido en muchas ocasiones a grabados para inspirarse en la realización de una obra. Este es el caso de estas pinturas, que tienen como modelo los grabados que algunos años antes hiciera Matías de Arteaga y Alfaro para el libro Obras espirituales, por el extático y sublime Doctor místico, el Beato Padre San Juan de la Cruz, Sevilla, 1703. Esta es una de las fuentes iconográficas más seguidas por los escultores y pintores andaluces que representan temas sanjuanistas, que en muchos casos son versiones fidelísimas de los grabados (1)

El que traigo como ejemplo nos muestra la muerte de San Juan de la Cruz, y como se puede ver es casi una copia exacta del grabado de Arteaga.
La escena representa la muerte de San Juan de la Cruz abrazando un crucifijo y el momento cuando en la habitación surgió un gran resplandor, a manera de sol, en el que se veía al santo renaciendo a mejor vida.
Se trata de una iconografía muy utilizada en el barroco, la cual estaba destinada a reflejar mediante el nacimiento de una nueva estrella o un nuevo sol el gozo de la vida celestial o el paso a la otra vida del personaje al que se dedicaba (2)

(1) Moreno Cuadro, Fernando. Grabados andaluces de San Juan de la Cruz. Publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba, pág. 12
(2) Ibídem; pág 122

domingo, 6 de junio de 2010

Bustos relicarios

La Hermandad de la Santa Caridad nos deleita cada año con un altar para el Corpus, donde se esmeran, como no podía ser menos, en buen gusto y en sacar sus mejores galas y tesoros para tan magno acontecimiento.
Ocupando todo el hueco de la puerta de entrada de la iglesia de San Juan de Dios, el de este año mostraba una colección importante de su patrimonio. Además del ostensorio de plata dorada decorado con pedrería, del siglo XVIII, a cada extremo de la mesa de altar se disponían los bustos relicarios en plata de San Dionisio y San Blas, fechados en 1787, piezas relevantes de la platería en Cádiz.

Su inclusión en este altar es muy acertada, ya que estos bustos relicarios eran objetos de pública exposición en el altar mayor de los templos respectivos durante la octava del Corpus y tomaban parte en las espectaculares procesiones celebradas para honrar el dogma eucarístico (1)
Originariamente el destino de estos bustos de plata, «bustos relicario», «cabezas» o «testas» como más frecuentemente aparecen citadas en los documentos de la época, era guardar una reliquia del santo al que representan consistente en un trozo de hueso de la cabeza (para los huesos del brazo se labraron otras piezas en forma de brazo, y para los de otras partes, simplemente relicarios en forma de caja, manifestador o armario, y muy raramente alguno en forma de dedo) Con el tiempo se labraron bustos con otras reliquias, o sin contener ninguna, simplemente como ornato (2)
(1) Criado Mainar, Jesús: “La tradición medieval en los bustos relicarios”
(2) Arco y Garay, Ricardo del: «Los bustos relicario”

Moisés ante la roca de Horeb

En Cádiz he localizado dos versiones de la pintura de Murillo "Moisés ante la roca de Horeb", obra que se conserva en el Hospital...