
La respuesta es que ese retablo y la mesa de altar no pertenecen a esta iglesia. Proceden de un convento de monjas agustinas que existía desde el siglo XVI en la actual Plaza de la Candelaria y que fue derribado en 1873.
La mesa de altar de mármol genovés, del siglo XVII -de las que hay otros ejemplos en la ciudad-, tiene en el centro el corazón llameante conteniendo en letras doradas una parte del Ángelus en latín; El verbum caro factum est (Y el verbo se hizo carne...)